domingo, 18 de diciembre de 2016

El Palacio Errazuriz Alvear y Achille Duchêne, el príncipe de los Jardines

En plena ciudad de Buenos Aires, sobre la avenida del Libertador deslumbra con su grandeza el palacio Errázuriz Alvear, construido por el arquitecto francés René Sergent para el diplomático chileno Matías Errázuriz y su esposa Josefina de Alvear.



Vivían en una de las mansiones más elegantes de la ciudad de Buenos Aires. Alberga, desde 1944, la Academia Argentina de las Letras, la Academia Nacional de Bellas Artes, el Museo Nacional de Arte Decorativo y el Museo de Arte Oriental.




El jardín francés de los Errázuriz

Hacia 1915, por encargo del arquitecto René Sergent elige a Achille Duchêne, pintor paisajista francés nacido en 1866 que murió en 1947.Era el paisajista oficial de la alta sociedad de finales del siglo XIX y de la Belle Époque. Él diseñó más de 6.000 jardines.

Achille Duchêne 

Dibujó el plano del jardín del palacio Errázuriz, planteándolo como prolongación de sus salones de recepción. El eje central de la composición es la denominada fuente de los cisnes, rodeada por parterres de broderie recortados en boj, cuyo intrincado motivo de follajes evoca diseños versallescos. Cercana al antiguo pavillon du concierge, otra fuente más pequeña –ornada con esculturas de tortugas- prolonga el eje del acceso principal. Allés de cipreses y encinas, borduras y cercos de laurel disciplinado se articulaban con las fachadas Luis XVI del edificio.


Los rosales y naranjos aportaban las pocas notas de color en un jardín deliberadamente sombrío e intimista, donde predominaban perennes masas verdes. En una carta fechada en 1926, Errázuriz se refiere a "su jardín bíblico" en relación a la precisa selección de las plantas y flores que lo componen; en su totalidad mencionadas en las Sagradas Escrituras. En sus memorias -escritas en 1937- Errázuriz evoca:

 "[…]el jardín, enclaustrado por cipreses, me trae el recuerdo de la genial y admirable Pawlowa. En una tarde otoñal, caminábamos junto al romántico estanque la grácil bailarina y yo. Los cisnes, nadaban lentamente, arqueando sus largos cuellos y mientras la artista nada contestaba a mis mil preguntas sobre la manera de crear sus bailes, observé con sorpresa que sus ojos miraban ansiosos los movimientos de los cisnes, mientras […] con su cuerpo entero, seguía inconscientemente el ritmo de su andar por el estanque. Y fue una muda respuesta a mis reiteradas, casi impacientes preguntas"





El plano de Duchêne incluía copones de mármol y esculturas ornamentales retiradas por los Errázuriz durante la venta de la casa en 1937, solo se preservó un conjunto de capiteles jónicos de mármol de Carrara, ubicados entre los follajes. Duchêne también diseñó los jardines del palacio Bosch- Alvear, actual embajada de EEUU.

Palacio Bosch Alvear

Palacio Bosch Alvear, actual Embajada de EEUU


En París, el estudio Duchêne creó los jardines del mítico Palais Rose de Av. Foch para Boniface de Castellane y del actual museo Camondo, sobre el Parc Monceau.

Recuperación histórica del jardín del MNAD

"Me sale al encuentro el encantador jardín francés dibujado por Duchêne, un nuevo Alphand".

Jean-Charles Adolphe Alphand
(* 
Grenoble, 1817 - † París, 1891) fue un ingeniero civil de Puentes y Caminos, de nacionalidad francesa.



Así inicia Matías Errázuriz la descripción de un paseo por el jardín diseñado por Achille Duchêne (1866-1947) para su fiamante residencia porteña de 1918, hoy Museo Nacional de Arte Decorativo. Don Matías debería sentirse muy satisfecho con el resultado, ya que –si bien Duchêne jr. era uno de los más renombrados jardinistas de entre siglos, como se detalla más adelante- Adolphe Alphand había sido el creador nada menos que de las alamedas del nuevo París de Haussmann y Napoleón III, y el renovador de los bosques de Vincennes y de Boulogne. 

Claro que desde aquel lejano éxtasis de Errázuriz hasta estos días han pasado casi cien años, durante los cuales el diseño del jardín versallesco de Duchêne se fue alterando y transformando llegando a perder los rasgos más importantes, como las coloridas geometrías del parterre rectangular y las broderies del perímetro. Felizmente, la permanencia del gran estanque central ha servido de amarre y límite para las distintas variaciones que se sucedieron a lo largo del siglo. 

Ahora, tras completar la conservación integral de las cuatro fachadas de la residencia, incluida el ala noroeste, que se construyó años más tarde para sede de dos Academias Nacionales a expensas de un sector del jardín, ha llegado el momento de hacer revivir el diseño original de Duchêne. La empresa no ha sido fácil, pero el resultado previsto ha tenido éxito y el jardín recuperado está a la vista. Para ello se ha contado con el testimonio inapelable de los planos originales y las fotografías de época, salvando imprescindibles adecuaciones que fue menester respetar en función de usos y contingencias actuales. 



El estudio Thays & Baya Casal fue el encagardo de reconstruir los jardines con el diseño original.



 Reseña técnica

"Un jardín histórico es una composición arquitectónica y vegetal que, desde el punto de vista de la historia o del arte, tiene un interés público. Como tal, está considerado como un monumento". 

Así define "jardín histórico" la Carta de Florencia de 1981, el documento de ICOMOS que protege a nivel mundial los jardines con el fin de preservar su espíritu y su mensaje. 

Los jardines del Palacio Errázuriz Alvear fueron proyectados por el paisajista francés Achille Duchêne y se concibieron como parte integral del diseño del edificio. Su plantación se realizó hacia 1918, respetando fielmente los planos elaborados en Francia, que contenían un trazado geométrico de parterres de broderie en boj (Buxus michrophylla) con grandes canteros florales en su interior (Begonia sp), un allée o sendero de cipreses (Cupressus sempervirens), varios rosales de pie alto y un seto de laureles (Laurus nobilis) formando un muro vegetal. Entre los árboles se destacaban también olivos (Olea europaea), encinas (Quercus ilex) y naranjos (Citrus aurantica). Todo el diseño se ordenaba por medio de una estructura de senderos, escalinatas, estanques y bancos, generando recorridos y ejes según los cánones del jardín clásico francés. El jardín de los Errázuriz testimonia una cultura, un estilo y una época, así como también representa la originalidad de su creador, razones que le dan carácter de "jardín histórico" según el artículo 9 de la Carta de Florencia. 

Casi cien años después el jardín perdió su aspecto vegetal, aunque permaneció intacto su trazado y estructura arquitectónica. Esta razón determinó la realización de su recuperación histórica que es la reconstrucción exacta del jardín como lucía en su época de esplendor. Para ello se procedió a elaborar un plano de relevamiento del jardín existente y se recopiló información en planos, testimonios y archivo fotográfico que avalaran el proceso de investigación. Las evidencias documentales halladas fueron irrefutables, con lo cual se decidió restaurar los parterres de broderie, los canteros florales, los setos de laurel y el singular dallage (decoración en forma de mosaico vegetal) - que constituye algo así como la firma misma de Duchêne - tal como figuraban en las fotografías de principios de siglo XX y en el plano original. Dicho plano y las imágenes fotográficas de época fueron piezas clave en el proceso de investigación, dando lugar al presente proyecto de recuperación histórica del jardín del MNAD.

Fuentes: 

Toda la información y descripción pertenece a la web del Museo Arte Decorativo https://www.mnad.org/ y wikipedia  https://es.wikipedia.org/wiki/Palacio_Err%C3%A1zuriz

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